Casa Cibeles / Taller Síntesis

Arquitectos: Arq. Mg. Farhid Maya Ramírez, Arq. David Cuartas Restrepo, Arq. Anderson Serna Montoya, Arq. Camilo Ramírez Herrera, 23 constructora, Arq. Mg Anny Gomez Patiño, Arq. Alejandro Parra Coutin.
Ubicación: La Ceja, Valle de San Nicolás, Antioquia.
Constructor: : 23 constructora.
Programa: Vivienda unifamiliar.
Fotografías: Mauricio Carvajal.
Área Construída: 205m2
Año: 2025

Descripción enviada por el equipo del proyecto

Casa Cibeles se ubica en el municipio de La Ceja, un territorio caracterizado por paisajes abiertos, topografías suaves y una fuerte presencia de vegetación nativa. Este entorno natural no solo constituye el marco del proyecto, sino que define su punto de partida: concebir una vivienda que respete el terreno, reduzca su huella y permita que el paisaje conserve su continuidad.

La problemática inicial surgió de la necesidad de habitar sin interrumpir, evitando las intervenciones invasivas que suelen alterar la condición natural del suelo. La respuesta fue elevar la casa para liberar el nivel cero, permitiendo que la vida biológica y el drenaje natural del terreno permanezcan intactos.

Las condiciones climáticas de La Ceja, particularmente las bajas temperaturas nocturnas, establecieron determinantes de habitabilidad que se resolvieron mediante sistemas de aislamiento térmico y acústico, garantizando confort y eficiencia energética.

El proyecto está dirigido a una familia joven con dinámicas contemporáneas: vida social activa, conexión con el exterior, flexibilidad espacial y necesidad de ámbitos privados para el trabajo remoto. De esta mezcla de requerimientos surge una arquitectura que combina apertura e intimidad, manteniendo siempre como prioridad la integración respetuosa con el entorno.

El concepto de Casa Cibeles se fundamenta en la idea de ligereza y continuidad: una vivienda que no se posa sobre el terreno, sino que flota sobre él, permitiendo que la naturaleza circule libremente. Esta estrategia reduce el impacto ambiental y transforma el suelo en un espacio vivo que respira bajo la arquitectura.

La espacialidad interior se concibe como un gran vacío continuo, donde al abrir la puerta principal se revela un eje visual sin interrupciones. La estructura se deja a la vista como un elemento escultórico, otorgando identidad al proyecto y convirtiendo la técnica constructiva en parte del lenguaje estético.

Un componente destacado es la canoa, reinterpretada como pieza arquitectónica protagonista. Más allá de su función, se proyecta como un gesto formal que extiende la volumetría y refuerza la sensación de protección.

En términos de innovación y sostenibilidad, la casa incorpora sistemas de aislamiento de alto desempeño, optimizando el comportamiento térmico en un clima frío. La elevación del volumen minimiza el movimiento de tierra y reduce la intervención sobre la topografía natural.

El diseño responde a modos de vida contemporáneos mediante espacios integrados y flexibles, complementados por un segundo nivel que ofrece privacidad para el trabajo y una terraza íntima para contemplar el paisaje. El resultado es una arquitectura que equilibra transparencia y refugio, técnica y emoción, integrándose de manera respetuosa y potente con su entorno.

Galería del proyecto